Tres días recorriendo las tierras del Alt Maestrat con base en Benassal y haciendo una ruta desde cada uno de estos emblemáticos pueblos.



Comenzamos la primera ruta en Culla desde donde salimos para llegar hasta la cueva del Bobalar y la fuente de La Llosa, fuente de Las Viñas y fuente de la Tellería desde donde regresamos a Culla. Las magníficas vistas del pueblo y el paisaje aún otoñal nos acompañan durante todo el recorrido. Han sido once kilómetros y alrededor de cuatrocientos metros de desnivel. Al acabar deambulamos por las empinadas calles de este precioso pueblo.
Nos vamos al cercano Benassal donde tenemos el alojamiento para terminar esta primera jornada.






El segundo día nos trasladamos hacia Ares del Maestrat, pero antes de comenzar la subida por carretera hacia el Coll de Ares nos desviamos por una carreterita que nos lleva cerca del Molino del Sol de la Costa donde dejamos los coches. Nos disponemos a hacer la ruta de los Molinos de Ares.
Allí nos espera Fernando, hijo y nieto de molineros y propietario de los cinco molinos que jalonan el barranco. Sol de la Costa, Molinet del Bassot, Molí de Dalt, Molí del Planet y Molí de la Roca. Él nos va a acompañar, a enseñar y a contar la historia de estos molinos que es también la historia de su familia y la de estos pueblos.










Fernando tiene muchas cosas que contar. Ir remontando el barranco, entrando en cada uno de los molinos que él nos abre y escuchando sus historias nos lleva casi toda la mañana. Pero sentimos que somos unos privilegiados por poder escuchar a un hombre que a sus sesenta y nueve años vive junto a uno de sus molinos y que fue testigo durante su infancia de la dura historia de estos lugares. Desde el último molino y tras despedirnos de Fernando seguimos camino hacia Ares donde hacemos una parada para comer y visitarlo. Desde aquí terminamos la excursión recorriendo la preciosa senda que en bajada y tras una hora nos lleva a los coches






Después de un magnifico día y tras la cena en nuestro hotel Joana nos va a contar otra historia.
En mayo del año 1938, en plena guerra civil, los pueblos de Benassal, Ares del Maestrat, Albocàsser y Villar de Canes fueron salvajemente bombardeados por, según la propaganda franquista, los rojos. Así quedó en la historia. Hasta que 75 años después Óscar Vives y el Grupo de Recuperación de la Memoria Histórica de Benassal iniciaron investigaciones sobre este hecho para descubrir en archivos militares de la ciudad alemana de Friburgo la realidad. La aviación alemana experimentó con un nuevo tipo de bombas que después utilizarían en la 2ª Guerra Mundial. Desde La Sénia en un aeropuerto construido para tal fin los Stukas alemanes despegaban para sobrevolar los blancos elegidos y llevar a cabo su experimento de bombardeo y destrucción. Posteriormente comprobaban su efectividad, tanto en destrucción de casas como en el coste de vidas humanas. Más de cuarenta muertos entre las cuatro poblaciones. Lanzaron 36 bombas de 500 kilos cada una. Todo quedó perfectamente documentado y fotografiado de una manera precisa, pues se trataba de un experimento. Y silenciado para la historia oficial.
Hoy en día existe en Benassal y en Ares un museo memorial de aquellos infames hechos.


El tercer día desde Benassal hicimos una corta ruta visitando el Paraje del Ribet, la Ermita de San Cristofol y la Font D’Ensegures para terminar estas tres jornadas de senderismo e historia comiendo un apetitoso Tombet con caracoles en un restaurante de la zona. Tras la cual asistimos a una visita guiada al museo memorial en la Torre de la Prisión de Benassal, para ilustrar todo lo que nos contó Joana.





Texto: Salvador Sanfelix
Fotos: Luis Fernández y Salvador Sanfelix.

Me alegro que hayáis podido disfrutar de unos días en Benasal, un sitio muy interesante para visitar, me tomo nota, gracias por compartir.
Los tres días que hemos pasado en esta preciosa zona han sido de lo más sorprendentes, empezando por la gran carrasca de Culla, espectacular, siguiendo por los molinos de harina y terminando por el bosque de robles. Con unas vistas y un paisaje increíbles, hasta nos acompañó el tiempo, pero lo mejor, el guía y la compañía de l@s amig@s. Hasta la próxima.
Tal y como lo cuenta Salva hemos pasado unos días muy interesantes. Acompañados de buen tiempo y de magníficos amigos, hemos descubierto paisajes, vivencias de los antiguos pobladores y una estupenda gastronomía. Todo sorprendente.