Qué os parece si en un día hacemos una ruta recorriendo un par de barrancos, visitamos una bodega donde elaboran vinos ecológicos para catarlos y nos sumergimos en los antiguos barrios de una población cargada de historia. Pues allá vamos.

Eso exactamente es lo que hemos hecho la Secció de Senders el pasado domingo 19 de abril.

Vayamos por partes.

Empezamos el día desplazándonos a la pedanía de Ahillas perteneciente al pueblo de Chelva en plena comarca de Los Serranos. El tiempo está soleado y demasiado caluroso para la época del año.

Comenzamos adentrándonos en la Rambla de Arquela que se encañona pocos metros antes de verter sus aguas en el rio Tuejar o de Chelva. Supongo que cada una de estas poblaciones quieren arrimar el ascua a su sardina y bautizar al rio con sus respectivos nombres. Entramos en el barranco hasta topar con un antiguo dique para frenar avenidas construido en la parte más estrecha del cañón. Desde aquí retrocedemos y remontamos por un lateral para situarnos en una terraza rocosa sobre la zona del dique y junto a un abrigo aprovechado como corral de ganado. Aquí almorzamos disfrutando de una panorámica del barranco y sus pozas.

Salimos de Arquela y a poca distancia tenemos la Rambla de Ahillas que también desemboca en el rio de Chelva o Tuejar y que forma un cañón de mayores dimensiones y espectacularidad que Arquela. Nos adentramos en él hasta que una pared que forma una cascada, ahora seca, y una profunda marmita nos cierra el paso. Junto al escalón de la cascada se ven grapas y unos cordinos que forman parte del equipamiento técnico de la ruta de barranquismo que recorre esta garganta.

Retrocedemos hasta encontrar un camino lateral bastante perdido que sale de la rambla y que más adelante convertido en una precaria senda muy poco transitada y sin señalización nos va llevando de regreso a los coches.

Fin de la primera parte.

En Ahillas está Terra D’Art, la bodega que vamos a visitar. Juanjo, su propietario, creador de este proyecto de vinos ecológicos, elaborados de manera artesana y sostenible, nos explica y enseña todo el proceso. Acabamos con una cata acompañada de fiambres y cocas saladas también elaborados en la zona. Toda una experiencia para los sentidos.

A las cuatro de la tarde el calor aprieta. Hemos bajado desde Ahillas a Chelva.

Jose, guía de la Fundación Cultural María Antonia Clavel, nos sumerge y explica maravillosamente, en los barrios andalusí (Benacira), cristiano (Ollerías), judío (Azoque) y mudéjar (Arrabal) de Chelva. Visita que nos da una visión histórica de la importancia de esta población la lo largo de los siglos.

Con esta ruta histórica por Chelva ponemos punto final, no sin antes visitar un bar del pueblo para refrescar el gaznate, a este día tan variado y completo.

Texto: Salvador sanfelix.

Fotos: Jose Falomir, Ana Cazaban, Irma Cruz, María Luisa, Agustí Muñoz, Salvador Sanfelix.

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