Els Canalons han estado en la mente de unos atrevidos excursionistas que en el mes...
Els Canalons han estado en la mente de unos atrevidos excursionistas que en el mes de febrero no se dejaron intimidar por una lluvia constante y una niebla turbadora.Cada uno de nosotros pidió volver en condiciones más soportables para disfrutar de un paisaje soberbio y nuestro entusiasmo fue contagioso; así emprendimos esta vez, con el clima a nuestro favor, un itinerario que de sorpresa en sorpresa fue desvelando al pie de la Mariola y junto al río Polop, los colores que el otoño sólo enseña durante unos pocos días al año. Entre las sierras de la Mariola y la Font Roja el amplio valle del río se ve de repente interrumpido por un potente paquete rocoso que el Polop se encarga de desmantelar y Els Canalons se convierte en un espectáculo en el que el agua, el reino vegetal y las altas murallas calizas se empeñan en cerrar el paso; entrar en él es descubrir un oasis salvaje donde se esconde la mejor cara de la naturaleza y gracias a unas oportunas cadenas el trance se hace más cómodo.
Vimos mucho aquel día, el puente de las Nueve lunas, el racó de Sant Bonaventura, el castillo de Barxell, sentimos el vértigo en las agujas de Els Canalons y con este bagaje nos despidieron los rayos del atardecer empujándonos suavemente hacia el barrio de Batoi donde acabó el camino.
La delicada voz griega de Agnes Baltsa acompañan estas imágenes para el recuerdo.
Gracias al amigo Jorge Garau por su presentación que no he sido capaz de colgar en el blog.