La crestería del Fraile

Los pésimos pronósticos para el tiempo no se cumplieron y los pocos que nos atrevimos...
Los pésimos pronósticos para el tiempo no se cumplieron y los pocos que nos atrevimos a salir a la montaña este domingo pudimos crestear por la sierra del Fraile sin que la lluvia nos alcanzase. La sierra cierra el altiplano de Catí por el norte y para acceder a ella ascendimos a través del Pantanet; la presa colmatada tiene impresionantes proporciones y sirve de cierre a la garganta del Badallet, un congosto de suelo y altas paredes calizas, barranco que continúa con formas menos atrevidas aguas abajo. De la travesía por las agudas rocas de la cresta nos habían llegado muy buenas recomendaciones y nos dió la oportunidad de situar unas cuantas montañas desde una perspectiva nueva: el Maigmó, que se escondía y asomaba tras la niebla y sobre todo la Silla del Cid . El itinerario del descenso, después de una gélida sobremesa, nos dejó al pie de la muralla rocosa por encima de los 1000 m. rápidamente por una canal acondicionada con un cable sobre rocas muy poco consistentes que rompió la monotonía de la caminata por la cima alargada y expuesta del Fraile.