Después del verano había que empezar con buen pie, para ello nada mejor que una ruta senderista – cultural – gastronómica

Para ello nos hemos desplazado hasta la población de El Castellar en Teruel, no ha sido la primera vez, ni será la última que lo hagamos, la excusa, recorrer unos caminos que nos han llevado a visitar tres yacimientos de icnitas, ni más ni menos, algo que da que pensar, pues se trata de huellas que tienen entre 150 y 115 millones de años y aún se conservan en la naturaleza.

El recorrido es muy sencillo y hay que valorar el esfuerzo que tienen que hacer ayuntamientos como El Castellar para aprovechar unos recursos que atraen el turismo y hacen que pueblos como este no terminen siendo un mero punto en un mapa, en concreto en esta población tienen un recorrido senderista en el que puedes recorrer los tres yacimientos de icnitas, el yacimiento de El Castellar, el del camino del Berzal y el de San Cristóbal, no tienen perdida para recorrerlo, hay senderos homologados como SL, PR o GR que tienen menos señalización, es de agradecer, pues aunque nosotros estamos acostumbrados a seguir un sendero, hay gente que no y para ellos es más cómodo.

Una vez en los yacimientos, se han instalados unas pasarelas para que la gente no invada la zona de las huellas, pero tenga la posibilidad de verlas, en dichas instalaciones han reproducidos las huellas principales y han puesto unos carteles en los que explican lo que están viendo y como eran esos pequeños animalitos.

Haciendo un inciso en la narración de la reseña de este domingo, comenté con nuestro compañero Angel, que muy cerca del yacimiento del camino del Berzal existía un panel de observación de observación de las estrellas, me dijo que la comarca de Gúdar-Javalambre junto con varias poblaciones de Valencia estaba catalogado como DESTINO TURÍSTICO STARLIGHT Y COMO RESERVA STARLIGHT

https://www.turismoestelar.com/gudar-javalambre-reserva-starlight/

El Yacimiento de El Castellar:
El yacimiento de icnitas de El Castellar se halla en un afloramiento calcáreo situado al sur de la población de El Castellar, a unos 400 metros al sur de la carretera que une El Castellar con Formiche Alto. Geológicamente, el yacimiento de El Castellar aflora en capas calcáreas del Jurásico superior con dirección y buzamiento 140º/20º. Corresponden a facies de transición entre los depósitos marinos del Jurásico superior y los sedimentos deltaicos del Cretácico basal. Pertenecen a la Formación Villar del Arzobispo, de edad Titónico-Berriasiense. Las calizas tienen colores grises y forman estratos de espesor que varía entre 10 y 20 cm. Abundan los ripple marks en su techo, así como alguna grieta de desecación. En conjunto se interpretan como sistemas fluviales que desembocaban en un «lagoon», desarrollando aparatos deltaicos modificados por la acción de las mareas y el oleaje. La serie de calizas está inmediatamente cubierta por arcillas verdes y rojas.
En todos los barrancos que se sitúan al oeste de El Castellar se localizan huellas dispersas de forma ovalada atribuibles a saurópodos. En uno de ellos se encuentra el yacimiento El Castellar, donde la concentración de huellas es mucho mayor, ya que se estima que hay unas 160 huellas en el tramo principal, sobre una superficie de unos 500 metros cuadrados.
En una capa caliza superior se pueden observar al menos dos pequeños rastros de saurópodo: uno de ellos está uno de ellos está formado por dos pies de forma ovalada y dos manos en forma de medialuna, con una dirección aparente N314ºE y el otro delimitado por dos manos que indican una dirección aparente N12ºE. Se estima que el número de rastros puede ser mayor, pero para poder observarlos se deben estudiar detalladamente todas las huellas.
Predomina una gran dinoturbación de icnitas de saurópodos. Cabe señalar que las huellas de las manos están más marcadas que las de los pies y se observa en aquéllas un mayor reborde.

Esta es la huella que tiene más de un metro, la hicimos hace cinco años, antes de existir la infraestructura que existe ahora para preservar las icnitas

Yacimiento camino El Berzal
En este lugar podrás ver más de 50 huellas de dinosaurios. Destacan la presencia numerosa de huellas circulares, ovaladas y escasas huellas tridáctilas.
En este punto no me extenderé más. Como hemos comentado al principio, en cada yacimiento encontraremos numerosas ilustraciones explicando lo que podemos encontrar en cada lugar.
Desde el yacimiento camino El Berzal, hasta el yacimiento San Cristóbal, hay una distancia de 1.5 kms. Pero esto no debe preocuparnos, nosotros cuando lo visitamos, encontramos numerosos postes indicándonos la dirección a seguir.

Yacimiento San Cristóbal:
Visitar este lugar y poder ver en persona los huesos de un dinosaurio era nuestra prioridad.
El conjunto de fósiles del estegosáurido excavado en San Cristóbal, hace que sea el más completo de los descubiertos en España (al menos de los conocidos científicamente hasta el año 2018).
Además, la adecuación museográfica realizada en este yacimiento, ha permitido que este sea un lugar especial, ya que es el único yacimiento de Europa en el que es posible observar huesos de dinosaurios in situ en una exhibición permanente.
Después de observar detenidamente todo lo expuesto toca regresar. Al ser una ruta lineal, volveremos por donde hemos venido y daremos por concluida esta ruta del dinosaurio.

Fuente de los datos de los yacimientos:
Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.es/bienes-culturales/yacimiento-de-el-castellar

SIGUIENDO LAS HUELLAS DE LOS DINOSAURIOS. EL CASTELLAR, COMARCA DE GÚDAR-JAVALAMBRE.

Rafael Cebrián Gimeno

Una feliz propuesta de nuestro compañero de la sociedad José Luis Ibáñez, nos dio la oportunidad de una interesante excursión, modesta en sus exigencias físicas, densa en su contenido cultural y paisajístico y que compartimos un buen número de compañeros el pasado domingo 22 de los corrientes. Gracias, José Luis por tu preocupación por la salida y por los asistentes, salida, en cierta manera, inicio del curso excursionista, después del aplastante verano. Excursión bien organizada y cerrada (como no podía ser de otra manera) con la gastronomía local, cocina de tierra adentro, recia y sustanciosa.

EL CASTELLAR, municipio de la Comarca de Gudar-Javalambre (Teruel), en cuyo término nace el Mijares, Millars en el sector final de su cuenca en Castellón. En la misma población parte un interesante y fácil recorrido por su cercano entorno, La Ruta del dinosaurio, por un paisaje representativo de la montaña mediterránea continental, de altas tierras, frías y desoladas, tapizadas por un manto vegetal resistente a una climatología extrema, de manchas rastreras de matorral y salpicado por aislados enebros y solitarias sabinas. Tierras de silencio, de campos abandonados y de escasa presencia humana. El pueblo es un ejemplo de la renuncia al medio rural con muy pocos habitantes, pintoresco, protegido a la solana de los montes, de sobria y modesta ornamentación en la que destaca su elegante ayuntamiento del siglo XVI. Corona el caserío un castillo del siglo XII, propiedad privada, parcialmente restaurado por un particular, después de haber quedado seriamente dañado por las Guerras Carlistas y que, en su envergadura y solidez de construcción en sillares, refleja su pasado poder e influencia en la comarca. Está declarado y protegido como Bien de Interés Cultural (BIC) por el Gobierno de Aragón.

TRAS LAS HUELLAS DE LO DINOSAURIOS.- El Castellar compendia un valioso testimonio de la Geología y Paleontología nacional, con resonancias internacionales y lugar que ya es objeto de permanente estudio y clasificación, representado por la diversidad de lugares donde las huellas (más de 800) de aquellas gigantescas criaturas, quedan como museo al aire libre, a la vista en un recorrido muy bien señalizado y documentado en sus puntuales espacios. Un paseo que nos lleva al pasado de un mundo colonizado por una singular y turbadora fauna que sentimos a la vista de sus huellas (icnitas) fosilizadas y formando parte del paisaje. El Gobierno de Aragón ha sabido dignificar y aproximar al ciudadano este legado excepcional de la historia de la tierra, que da renombre a la localidad y es un atrayente reclamo para llegar a este lugar en el corazón de la comarca. Un recorrido de unos cinco kilómetros, de escasos desniveles, camino de tierra y pista sin dificultad, del que hay resaltar la relevancia del yacimiento de San Cristóbal, último del itinerario, con huesos originales de un dinosaurio, el hallazgo de este tipo más importante de España hasta la fecha. Complemento de la Ruta del Dinosaurio, es un paseo urbano –que bien vale la pena hacer-, siguiendo una serie de paneles expositivos y documentados con réplicas de huellas.

EL FIN DE LOS DINOSAURIOS.- Por causas hasta la fecha no reveladas de forma rotunda por la ciencia, hace 65 millones de años se extinguió de forma masiva la fauna de grandes dimensiones a la que pertenecen los dinosaurios y otras muchas especies. Tan solo hipótesis, no aceptadas por la totalidad de la comunidad científica y las discrepancias entre geólogos y paleontólogos, intentan desvelar el misterio y dar una respuesta. Se han avanzado varias explicaciones en las que ha tomado fuerza un origen catastrófico: el impacto sobre la tierra de un meteorito de grandes dimensiones. En la península de Yucatán (Méjico) se descubrió un cráter de 180 kilómetros de diámetro y materiales y rastros acumulados con una elevada concentración de iridio, un metal escaso en la tierra y que se encuentra en proporciones muy elevadas en cuerpos extraterrestres. Según este supuesto, el brutal choque provocó una serie en cadena de importantes fenómenos: desplazamientos y arrastre de materiales sólidos, terremotos, erupciones…y un tsunami devastador que alcanzó hasta lugares muy alejados de su punto de inicio. Otra teoría atribuye la extinción a una intensa actividad volcánica en toda la tierra. Ambas acepciones tienen en común y son coincidentes en valorar las consecuencias derivadas de los dos fenómenos, al liberarse descomunales masas de energía que pusieron en marcha procesos destructivos, aniquilando en gran medida el medio ambiente y la cadena alimentaria que afectó especialmente a un sector de la fauna que, por su tamaño, estaba necesitada de la ingesta de grandes cantidades de alimento. Una tercera propuesta (al parecer sin mucha autoridad) se inclina por considerar el fenómeno como un largo y gradual proceso natural de extinción. Catástrofe o proceso natural, la desaparición de un 75 por ciento de la fauna que a finales del Cretáceo poblaba inmensos espacios en un medio tropical de selvas de densa vegetación y arbolado, dio lugar a una nueva etapa de la historia y vida de nuestro castigado planeta.

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Fuente: Ayuntamiento de El Castellar
Fuente: Ayuntamiento de El Castellar