La colla disfrutó de una excursión rodeando la cima de Peñagolosa justo al pie de...
La colla disfrutó de una excursión rodeando la cima de Peñagolosa justo al pie de las paredes de la gran montaña. Ni la escasa repisa sobre la que transcurre la ruta, ni algún inesperado destrepe fue obstáculo para completar el recorrido circular con panorámicas que abarcan desde el mar mediterráneo hasta las montañas del interior de Castellón.  Ya nos habían contado Salva y Manolo los detalles, pero la realidad las superaba. Al pie de los cinglos se abría un vacío provocado por el considerable desnivel y ni siquiera Canela, la joven perra de José Luis y Sandra, dudó un momento en pasar por los lugares más arriesgados. Siguiendo unas antiguas marcas de PR entramos en un bosque y frente a la masía de la Cambreta, muy por debajo nuestro, descansamos para comer. En el regreso, el descenso por el barranco de la Pegunta puso el toque otoñal en arces y chopos, rematando una de las rutas más impresionantes de esta emblemática montaña.