Sumacàrcer, Ribera del rio Xúquer

El punto de partida de la excursión fue en Sumacàrcer. Población de la comarca Valenciana de la Ribera Alta, situado a la derecha del rio Júcar.

Comenzamos a caminar por el carrer Xúquer, hacia la Iglesia Parroquial de San Antonio Abad. Unos metros antes de llegar a ella, giramos a la derecha, hasta alcanzar un paseo peatonal que discurre paralelo al rio. A nuestra izquierda las últimas casa y a la derecha el río Xúquer cuyas aguas bajaban tranquilas y cristalinas, reflejando en ellas, los rayos solares como si de un espejo se tratara. Un grupo de patos graznaban felices al recibir algún alimento que desde lo alto de un puente, lanzaba un vecino del lugar.

El Paseo peatonal termina, debiendo doblar a la izquierda y enseguida a la derecha y por un camino asfaltado, entre campos de naranjos volvimos a divisar el río, el cual fuimos bordeando por su margen derecho y en sentido contrario al de sus aguas. Giramos de nuevo a nuestra izquierda para volver hacia el pueblo. Fuimos ascendiendo alcanzando el carrer de Portitxol. Unos metros después, doblamos a la derecha y saliendo de la población caminamos por una carretera local que descendía entre bellísimos campos de naranjos que nos conduciría a un precioso paraje natural conocido como l´Illa de l´Esgoletja. Allí, pudimos disfrutar de esta zona recreativa; bajo los chopos y junto al rio Júcar que forma una pequeña playa almorzamos con tranquilidad, ya que tuvimos la suerte de estar solos a pasar de ser una zona muy concurrida.

Continuamos después de esta pausa, volviendo al camino que seguimos rio arriba hasta llegar al assut d´Escalona. Impresionante la imagen que ofrecía el Assut, donde las aguas a lo largo de decenas de metros se deslizaban a modo de cortina plateada por la pared de la presa. Allí pudimos disfrutar unos minutos, de este bonito espectáculo que nos ofrecía la naturaleza.

El regreso hacia Sumacàrcer lo hicimos por un camino que discurre entre dos barrancos el de Faneges y el de Cova Balde. El camino, desemboca en una pista asfaltada que cogimos a la izquierda de nuestra marcha. Y entre pinos a nuestra derecha y naranjos a la izquierda volvimos al punto de partida.

Esta excursión es muy apropiada para el ejercicio de la marcha nórdica. Alterna la pista de tierra y asfaltada. Permite disfrutar del paisaje que se nos va abriendo a lo largo del recorrido al no ofrecer dificultad técnica. En total poco más de 8 km.