Puente Valerosa, construido con piedra de arenisca y hormigón. Parece que algún cambio de planes lo dejo sin terminar

Covaleda-Río Duero-Covaleda

CRÓNICAS DE MONTAÑA
COVALEDA – RÍO DUERO – COVALEDA

Covaleda:          1.200 m.s.n.m.
Desnivel acumulado:   +100 / -100 metros
Distancia:                  9,2 km
Tiempo:                    2h 10m
Dificultad:                  baja
Referencia del sendero PR-SO 75 y PR-SO 77

El sendero es circular, se describe en el sentido de las agujas del reloj.

Desde Covaleda se sale por la carretera CL117 en dirección a Soria, este tramo no está señalizado y discurre por la carretera, parece que no hay otra alternativa. Por seguridad, circularemos por el lado izquierdo, para ver venir los coches de frente. A unos 500 metros de las últimas casas, a la derecha, encontramos una carretera estrecha que cruza el arroyo La Paúl y conduce el cementerio, que dejaremos a la derecha. La pista sigue junto a la valla del cementerio, el firme es de machaca gris, atrás queda la tapia y se adentra en un frondoso bosque de pinos, salpicado por algunos robles jóvenes. A unos 600 metros encontramos una puerta de servicio del camping, poco antes una senda a la izquierda desciende bordeando la valla del camping, en 100 metros alcanzamos la carretera de entrada al camping, que seguiremos hasta la misma puerta. Vamos por la margen izquierda del Duero, el cauce es ancho y la corriente casi nula, da la sensación de estar junto a un estanque. Dejamos a la derecha el bar del camping, caminamos por una zona amplia, llana, con el suelo cubierto de hierba de muy poca altura que crece sobre un suelo arenoso. En todo el recorrido la piedra que veamos, que no es mucha, será de arenisca.

El sendero discurre por un bosque de pinos, muchos ejemplares de más de 20 metros de altura rectos como velas; hacia la mitad la corteza cambia de color tomando un rojo claro. También muchos robles, que en esta época, otoño, muestran sus ramas desnudas, mientras sus hojas marrones tapizan el suelo. Vamos remontando el curso del río, a nuestra izquierda, que no cruzaremos en ningún punto del recorrido. Hemos girado hacia la derecha y atravesamos una zona que el suelo está lleno de socavones. Hacia los 3,8 km cruzamos el puente de Arenilla que nos entra en un área recreativa, con barbacoas cuadradas con chimenea metálica. El área está vallada para que no entre el ganado. Cruzamos una pista amplia por la que sigue el GR 86.2, a la derecha podríamos regresar a Covaleda, a 1,3 km. Nosotros la cruzamos y seguiremos el PR señalizado con blanco/amarillo.

Seguimos junto al río, el valle es ahora mucho más estrecho, la amplia pradera que nos dejaba trazar nuestro propio camino se ha cerrado. El sendero es ahora más evidente. Cuando llevamos un kilómetro por este tramo del recorrido el valle se estrecha, el río discurre encajonado entre dos moles de arenisca de más de 30 metros de alto. Una escalera por la derecha nos indica el camino para superar el obstáculo. Arriba una extensión llana de un centenar de metros, que se prolonga con las mismas características al otro lado del río. Sin duda el trabajo de erosión del Duero durante millones de años a separado la gruesa mole que se formó compacta.

Poco después llegamos al puente del Valserrao, hecho de gruesos troncos de pino y un pilar central de piedra arenisca, elementos que abundan en la zona. Continuamos y a 500 metros otro puente, el de Valerosa, curioso, de tres ojos, con pilares de piedra arenisca, y arcos de hormigón de medio punto rebajado. La parte superior, por la que se transita, los huecos entre arcos no se han rellenado, presenta tres jorobas que hacen inviable cruzarlo con un vehículo normal. Curioso por que, además de que está inacabado, parece mucho puente para tan poco camino.

Un poste de señales junto al puente, con muchas indicaciones, nos señala que debemos abandonar el cauce del río y girar a la derecha por el PR-SO 77 “Covaleda por el Alto del Campillo” (al frente seguiríamos a también a Covaleda alargando el recorrido ±5 kilómetros). Comenzamos un ascenso suave que nos lleva a lo que parece un amplio cortafuegos, también pudiera ser una cañada. El suelo vuelve a ser arenoso, cubierto hierba de poca altura, por la que se camina muy bien. El denso bosque de pinos, casi llano se extiende a ambos lados. Descenso y ascenso suave, no más de 30 metros de desnivel. Llegamos a un prado llano, escaso de pinos, giramos a la derecha, hacia el oeste, ya vemos Covaleda. Al final del prado giramos a la izquierda y comenzamos a descender. Pasamos junto al campo de fútbol y por delante de las primeras casas, seguimos descendiendo hacia el puente por el que cruzaremos de nuevo el arroyo La Paúl, al otro lado el núcleo urbano, casas de piedra bien labrada y calles amplias donde podremos tomar un merecido refrigerio.