Los alpinistas Reinhold Messmer y Krzysztof Wiekicki, premio Princesa de Asturias al Deporte 2018

Rafael Cebrián Gimeno En el presente año los alpinistas Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki reciben...

Rafael Cebrián Gimeno

En el presente año los alpinistas Reinhold Messner y Krzysztof Wielicki reciben conjuntamente el Premio Princesa de Asturias al Deporte. Las distinciones que esta prestigiosa entidad concede anualmente están destinadas a galardonar “La labor científica, técnica, cultural, social, deportiva y humana realizadas por personas, equipos de trabajo o instituciones en el ámbito internacional”. Estos premios suponen el galardón más importante que se concede en España, entre los más valorados de Europa y de renombre mundial. El reconocimiento a dos figuras excepcionales del alpinismo actual, vidas activas ante el más severo encuentro con las montañas de dificultad y protagonistas de memorables ascensiones en el más depurado y avanzado himalayismo.

Krzysztof Wielicki,- polaco nacido en 1950, es el quinto hombre en coronar los 14 ochomiles y el primero en lograr el Everest, Kangchenjunga y el Lhotse en invierno, y la primera ascensión en un solo día a un ochomil, el Broad Peak. Alguna de las cumbres ascendidas en el Himalaya, las logró abriendo una nueva ruta, a estilo alpino, o en solitario. Su estilo de rápidas ascensiones, escaladas en solitario y las extremas condiciones del himalayismo invernal, le han convertido en símbolo del alpinismo polaco, encabezando una pléyade de montañeros de élite en su país. Autor y coautor de varios libros, su historial íntegro, como el de Messner, no es posible ni tan siquiera resumir dentro de la obligada brevedad de estas líneas.

En enero del presente años, con sus recién cumplidos 68 años (el 5 de enero), Wielicki partió al mando de una expedición con el proyecto de ascender al K-2 e intentar la primera ascensión invernal. La expedición renunció al intento, acosados por el mal tiempo que decidió a Wielicki a cancelar la ascensión, a fin de no poner en peligro la vida de los expedicionarios. El galardón que recibirá Wielicki no cuenta con la aprobación de todos. Alberto Ayora, coronel del Ejército de Tierra y miembro del Grupo Militar de Alta Montaña (GMAM), disiente de esta concesión y explica los motivos por los cuales está en contra: relata una ascensión al K-2 en la que coincidió con el polaco. En el descenso del grupo español, uno de los expedicionarios necesitaba ayuda, los polacos que habían hecho cumbre y regresaban hacia los campamentos y la base, a su paso junto al accidentado, se negaron a prestarle auxilio. Alberto Ayora cuenta que ante este hecho Wielicki con su negativa, le manifestó “Cada expedición debe saber rescatar a los suyos”. La historia de las montañas registra hechos memorables de solidaridad y entereza, de amistad y de renuncia y…también, comportamientos que denigran la naturaleza humana. Dejemos este tema y la reflexión sobre el comportamiento de Wielicki en situación tan crítica, que no podemos juzgar sin conocer más pormenores ni haberla vivido.

Krzysztof Wielicki

Reinhold Messner,- En el año 2004 Messner fue galardonado con el Premio Internacional de la Sociedad Geográfica Española, entidad que distingue anualmente a personalidades o grupos relevantes del mundo de la exploración, de los viajes, la Geografía y la investigación relacionada con la naturaleza, en el caso que nos ocupa, el reconocimiento a una espectacular vida de cara a la montaña, valorando aspectos humanos y de compromiso social, más allá de la hazaña deportiva. Pertenezco a esta sociedad casi desde su fundación; aquel día que Messner recibió el premio, yo estaba en el acto. Me lo presentaron, estreché su mano y me quedé sin habla: yo tenía ante mí, en carne mortal, a una de las grandes figuras del alpinismo de todos los tiempos. Un gesto intrascendente y rutinario para Messner que, naturalmente, no podía sospechar la admiración personal que le profesaba ese señor bajito que tenía ante él. Una situación, en fin, que le hace a uno sentirse como un marciano.

Reinhold Messner tiene ahora 74 años. Nacido en 1944 en Bresanona, en la provincia italiana del Alto Adigio, sus paisajes familiares son las hermosas montañas tirolesas de los Alpes Dolomíticos, donde vive y desarrolla desde su infancia una profunda comunicación con las montañas que han forjado una fuerte personalidad montañera. A la edad de 13 años, con su padre y su hermano Günther, de 12 años, realiza la primera escalada a una importante cima, un temprano aprendizaje donde nace su estilo peculiar ante los retos alpinísticos extremos que le había de distinguir en sus muchos años de relevante actividad en las cordilleras señeras de la tierra.

Con su hermano comparte escaladas clásicas y apertura de vías realizadas en tiempo record de reducidos horarios. Los Alpes, en toda su extensión son el campo de un sinnúmero de ascensiones en invierno y en verano, para dar el paso a las grandes montañas de América y el Himalaya. En los techos del mundo, en el himalayismo, es donde Messner ha demostrado sus excepcionales condiciones físicas y estilo personal en una incesante y sorprendente actividad, ascendiendo a los catorce ochomiles, la mayoría sin oxígeno y por nuevas vías; prescindiendo en la mayoría de los casos de la ayuda de sherpas, y, en contadas ocasiones, utilizando cuerdas fijas; repetidas ascensiones en solitario…y el primero en coronar el Everest sin oxígeno y en solitario. Messner introduce el estilo alpino en el himalayismo y realiza prodigiosas hazañas que marcan límites insuperables. En el Nanga Parvat (8.126 m.), los hermanos Messner, en la tercera ascensión absoluta a la “la montaña asesina”, abren una impresionante vía en la por la Cara Rupal, la mayor pared de la tierra, y, forzados por la carencia de equipo y ayuda de la expedición, descienden por la ladera de Diamir, de menor pendiente pero de extrema peligrosidad, barrida por frecuentes avalanchas glaciares, una de las cuales sepulta a Günther. Reinhold, recogido por un grupo de pastores, se libra milagrosamente de morir, quedando no obstante, marcado por la irreparable pérdida de su querido hermano y congeladuras en pies y manos.

El historial de Messner, con tan sólo citas a las ascensiones que son un hito en la historia del alpinismo, llenaría un gran espacio que no corresponde ocupar dada la brevedad de esta crónica. Solamente añadir que, en los últimos años ha cambiado los caminos verticales por los horizontales, por desiertos y zonas glaciares…Ha publicado 60 libros e impartido centenares de conferencias en todo el mundo. En 1999 fue elegido diputado en el parlamento europeo por el Partido Verde Italiano, y, en la actualidad, su incansable actividad y capacidad creativa le absorbe con el proyecto del Museo Messner de la Montaña.

Su brillante historial no está exento de polémicos episodios que, al igual que en el caso de Wielicki, no juzgo, destacando, eso sí, su personalidad y sorprendente e irrepetible estilo, de quien es, sin duda, uno de los más grandes alpinistas de todos los tiempos, formidable exponente del hombre ante sus limitaciones en la aventura constantemente renovada de subir montañas como una forma sublimada de entender la vida.