A pesar del tiempo inclemente que hacía y de la amenaza de lluvia, decidimos que...
A pesar del tiempo inclemente que hacía y de la amenaza de lluvia, decidimos que había que salir y realizar la excursión, a ver si unas cuantas nubes nos iban a asustar.
Desde la Font del Llentiscle, nos dirigimos al ruinoso refugio Penyafort, para desde allí ascender a Peñas Amargas y el Sapo, todavía se encuentran señales del antiguo  GR10.
Bajamos  al collado del Rojo para tomar la pista del Tristán, llegamos a la tanca que marca el inicio del sendero que sube a Montemayor y bajo una fina lluvia comenzamos la subida, al llegar a un pequeño collado, la senda se bifurca, a la izquierda se dirige a la cumbre  y si la seguimos rodea Montemayor.
A pesar de la lluvia intermitente merecía la pena subir a la cumbre y después seguir por  el sendero que lo rodea  y así ver el bosque de alcornoques que lo cubre.
El sendero nos lleva hasta el cruce de pistas que lleva por un lado a la torre de observación y por el otro al refugio del Tristán, adonde llegamos justo a tiempo de guarecernos de una corta pero intensa tormenta con truenos, rayos, pedrisco, lluvia en fin no faltó de nada.
Después de comer pasó la tormenta  y salió el sol, por lo que alargamos la vuelta desviándonos a Peñas Altas para ver sus impresionantes paredes.
Tras un monótono retorno por la pista llegamos al Llentisc