Vilafamés, El Morral y Roques de Mallasén

Comenzamos desde el aparcamiento del pueblo de Vilafamés. Con nuevas incorporaciones al grupo. La mañana prometía aventura, aunque el cielo encapotado nos hacia dudar.

Salimos de la bonita población por un camino antiguo de herradura, que llevaría antiguamente a los campos de cultivo. Hoy en día abandonados, donde el bosque de pinos y encinas los han ocupado. Encontramos restos de casas entre los bancales que nos ayudan a buscar el primer objetivo del día, la cresta de les Roques de Mallassen.

Después de una subida pronunciada nos encontramos con alguna cuerda y varios escalones metálicos clavados en la roca que nos ayudan en nuestra progresión. La adrenalina empieza a entrar en nuestros cuerpos ante el reto.

Hacemos una parada para almorzar en un mirador natural, con unas formaciones geológicas bastante curiosas fruto de la erosión del viento y la lluvia. Continuamos y alcanzamos la cresta después de un ultimo esfuerzo. La panorámica impresionante con el Peñagolosa destacando en el paisaje. El sol decide recompensarnos y venciendo las nubes hace su aparición.

El cresterío sin grandes complicaciones técnicas, si nos va deparando sorpresas. Dónde el sendero aparece y desaparece entre lajas de piedra y encinas achaparradas. Pasamos por la cima del Morral. Cuando finalmente bajamos del cordal encontramos una cómoda pista. Aquí tomamos la decisión de acortar la ruta prevista, no subiendo a la Penya del Corn.

Así que con el ánimo contento y mas relajado por la decisión, nos encaminamos a nuestro siguiente objetivo, el Barranc d’en Gil. Buscamos el punto de inicio donde hayamos una cuerda y un tablón con una desvencijada escalera de madera. Después de siete destrepes con ayuda de cuerdas llegamos al fondo del barranco, donde un frondoso bosque nos espera y nos acompañara hasta enlazar con el sendero que habíamos utilizado en la subida.

Finalmente con una sonrisa en la cara por la aventura realizada, paseamos por Vilafamés. Visitando la piedra que cae o  “La Roca Grossa”. Nos vamos a comer, aparcando los coches en el aparcamiento del cementerio a un área recreativa cercana. Dando por finalizada la ruta.