Visita a las torres de Marenyet de Cullera, Vall de Tabernes y Xeraco

Visita a las torres de Marenyet de Cullera, Vall de Tabernes y Xeraco guiados por el D. Enrique Gandía – Arqueólogo y Director Museos de Cullera, Vice-presidente AEAC-Valencia

Torre de Guaita

Fue ordenada construir por el Duque de Gandía a mediados del siglo XVI para defender las propiedades particulares del mismo Duque de los ataques piratas en el Reino de Valencia.

Es uno de los emblemas de Xeraco. Situada en la ribera derecha del río Vaca, en una zona llamada Poza, donde el río es más ancho y hondo a dos kilómetros de la playa.

Se trata de una torre de planta circular de muros de mortero y su altura actual es de 7,40 metros. La construcción es de masonería de bloques irregulares. Tenía tres plantas y encima de la puerta se abría una amplia ventana con matacán, actualmente desaparecido. Está declarada Bien de Interés Cultural.

La Torre de Guaita de la Vall

A mediados del siglo- XVI crecía el temor a una posible invasión mora desde el norte de África, porque a menudo las costas del sudeste peninsular eran atacadas por piratas y corsarios que desembarcaban, arrasaban cultivos, saqueaban pueblos y cometían secuestros; con la ayuda de los moriscos que descontentos por su situación social, huían con ellos.

Con el fin de evitar que estos hechos siguieran produciéndose, en 1575 el rey Felipe II encargó un estudio de defensa del litoral, que implicó la adaptación de estas-costas y la creación de un nuevo tipo de arquitectura defensiva; Las torres que se levantaron por todo el litoral a lo largo del siglo XVI formaban parte de un sistema de vigilancia que permitía avisar rápidamente de un ataque.

Se utilizaban como mecanismo de Comunicación hogueras de noche y cortinas de humo, de día para avisar de la presencia enemiga. Paradójicamente, este efectivo sistema lo tomaron los cristianos directamente de los musulmanes.

Aquí entra en juego la llamada torre de la Vall, conocida tradicionalmente cómo la torreta de guaita, que data de los siglos XVI y XVII, siendo hoy en día testimonio genuino del pasado.

Torre del Marenyet

Durante el Reinado de Felipe II, en el margen derecho del río Júcar, junto a la antigua desembocadura del mismo, se levantó a mediados del S. XVI una maciza torre circular. Esta torre se construye como consecuencia de los ataques de los piratas a Cullera, para que sirviese de punto de vigía en la desembocadura del río.

Ante la amenaza de los ataques berberiscos en las costas del país se organiza un sistema defensivo basándose en fortalezas y pequeños fuertes, más una serie de torres vigía que servían de enlace entre ellos, para salvaguardar y defender la costa del Reino. Este sistema defensivo fue organizado por el lugarteniente de Felipe 11, el Capitán General Vespasiano Gonzaga Cotona, y su diseño fue obra del ingeniero italiano Antonelli.

A mediados del S. XVI Cullera sufrió uno de los más duros ataques y saqueos protagonizados por el pirata Dragut. El pirata asaltó Cunera el 25 de mayo de 1550, ello indujo a la población al deseo de reforzar la defensa de la ciudad. Así se inició un ambicioso proyecto de defensa de la población que contempló la construcción de una muralla en forma de pentágono irregular y dos torres vigía: la Torre del Cabo y la Torre del Marenyet.

La Torre del Marenyet fue construida en 1577. Su construcción es de mampostería tosca, tiene aproximadamente 10m de diámetro en su base y 15m de altura. Su forma es de tronco de cono. Sigue la tipología de las torres defensivas: torres circulares con altura parcialmente igual a su diámetro, pequeña puerta de acceso, aspilleras como únicos vanos abiertos en el muro y situados a bastante altura, varios pisos comunicados interiormente y rematada con una terraza almenada. Es tino de los monumentos declarados BIC (Bien de Interés Cultural) con que cuenta Cunera.